domingo, 4 de enero de 2026

Tientos Flamencos: Armonía, melodías y compás. Archivo de ensayos.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ensayos Tientos de Frijones, Morente 

19 noviembre 2025 

Cante Juanpe

Guitarra Boris

Percusión Patxi 

C2 Mi9

Flamencómetro Óscar Herrero 96 bpm

 

 


 

Te tengo que querer
yo te tengo que querer

Por más que tú no me quieras 
yo te tengo que querer 

Si algún día no te quisiera
que me castigue undebel

Si algún día no te quisiera
que me castigue undebel.

Al escucharlo temblé 
un sabio me leyó el sino 
y yo al escucharlo temblé 
que cosas no me diría 
que aborrecí tu querer 
tanto como te quería. 

Guerra guerra guerra 
vienes publicando guerra
con ese pañuelo grana 
vienes publicando guerra 
y yo como buen vasallo 
siento plaza en tu bandera. 

Quien tiene pena no duerme
y yo siempre estoy durmiendo
con esto camelo decirte
serranita,que no te quiero

No te pongas colorá

no te pongas de tantos colores
que me haces prevalicar

Entre en la sala del crimen
y le pregunté al fiscal
Entre en la sala del crimen
y le pregunté al fiscal 
si el querer que yo te tengo
si el querer que te he tenío 

si el querer que yo te tengo
tiene causa criminal.

Inmediato
ay en aquel pocito inmediato
donde bebían mis palomas.
 
Allí corro,
allí corro y me siento un rato
por ver el agua que toman.
Yo me sentaría
por ver el agua que tú tomabas
y al amanecer del día
y al amanecer del día.

Sombra le pedí a una fuente,
agua le pedí a un olivo
porque me ha puesto a mí tu querer
que yo no sé ni lo que me digo.
 

Señor San Joaquín
y señora Santa Ana,
la cortinítas de mi alcoba
son de terciopelo grana.
 



 

La verdad a mí me engañó,
con la verdad 
a mí me engañó.

Me fié de la verdad
y la verdad me engañó;
cuando la verdad me engaña
¿de quién me voy a fiar yo?

Veo por tu causa,
por tu causa veo,
veo que me dan,
que me dan a mí,
que me estaban dando,
que me dan a mí...
 
los suores de la muerte
cuando yo te veo venir.

El Sueño va sobre el Tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del Sueño.

(Se pone una careta de alegrísima expresión.)

¡Ay, cómo canta el alba! ¡Cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!

(Se quita la careta.)

El Tiempo va sobre el Sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.

(Se pone una careta de expresión dormida.)

¡Ay, cómo canta la noche! ¡Cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!

(Se la quita.)

Sobre la misma columna,
abrazados Sueño y Tiempo,
cruza el gemido del niño,
la lengua rota del viejo.

(Con una careta.)

¡Ay cómo canta el alba! ¡Cómo canta!

(Con la otra careta.)

¡Qué espesura de anémonas levanta!

Y si el Sueño finge muros
en la llanura del Tiempo,
el Tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.

¡Ay, cómo canta la noche! ¡Cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!
 

Yo vengo de Hungría, yo vengo de Hungría

con mi Mariana

me busco la vida
troloró, troloró...

sube Mariana, sube
por aquella montañita arriba, 
sube
Mariana, más que a la virgen,
mi alma, te quiero

y no pegarle, por Dios más palitos

a la Mariana

porque la pobrecita es manquita 
y coja
coja
leleré leleré















ole

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