Manuel Márquez Barrera (Villanueva del Ariscal, 1930), Márquez el Zapatero para el flamenco, es ya el único superviviente entre los cantaores que grabaron el excepcional disco La Triana del Zurraque (1982), testimonio de cantes y muy en especial estilos de soleá inéditos en registros fonográficos y sin embargo muy vivos hasta décadas antes en lo que se conoció como la Triana alfarera, la del Zurraque, un estilo propio diferenciado de La Cava y los gitanos.
El cantaor sevillano, acompañado al toque por Eduardo Rebollar, evocó estilos de cante y vivencias flamencas de las cuales él es el testimonio directo: